LITERATUYA
 escribo porque escribo y porque tú

REVISTA DE LITERATURA

 
 Revista de Literatura » Informes » Cambio de sexo 1 2 

  

> LITERATUYA
>> INFORMES
RELATOS
POEMAS
ESCRITOS...
CLUB de los Cronopios


INFORMES

Desde mi herida
de Daniel Verdú
El calor del dinero
Kick out the jams...

de Guillermo Gill
Feliz Navidad

de Rosa Mora
Los espias de Orwell

Materiales para una expedición
de Pedro Ugarte
Acerca de la fe
Arte poética
Ultimos movimientos
El peso del Universo
Un mundo de mentiras

El Gran Juego
de J.L.Caballero
• ¿Dónde estábais...?
• El mundo real

Nihilismos
de Bardinovi
• Amor
• Ciberespacio
• Trabajo
• Extinción

Fast Note
de Pere López
•  (aclaración)
• Poesía contracultural
• Like a bird

En Letras de Molde
de J.M. García Ferrer
Venecia
El vecino del tercero...
• La flecha verde
• En un mundo que...
• Obediencia debida
• Rascando en eso...
• Cuentos de la luna...

Arcadia también esta noche
de J.M. García Ferrer
•  La morte rouge
•  Las criaturas de...
• ¡Bergman aún vive!
• Enseñanzas útiles
• Como campo de...
• Buster contra la...

de Ignacio Ortolá
Lecturas olvidadas
Acodado en mi tonel...

de Carolina Alfaro
El cielo
El espejo roto

de Emilio Arnaiz
Mi primer amor
Sostiene García
Simplemente 2003

de Victoria Gómez
Preludio de un secreto

de Sister Ray
Esquisse III

de Arturo Montfort
Enrique Vila-Matas
Muerte de Narciso
Idiota e impostor
Como polvo de...
¿Quieres hacer el...
Yesterday
Otoños de buenos...
LEVI testigo de cargo
Mi guardaespaldas...
Un hombre que...
Tu dibujo es pausado...
Future
Cambio de sexo



ads

informe 467
CAMBIO DE SEXO 2 Continuación
de Arturo Montfort

Versión para imprimir
y leer más tarde
...en papel
    En esa celda pues, Edmundo pasó de la desesperación más absoluta al odio más intenso. Dicen que una de las formas de sobrevivir es gracias al odio. Y si no que se lo pregunten a Ben Hur, que resistió las galeras romanas gracias a sus ansias de desquite. Gracias a Mesala. Con razón afirma Terenci Moix que la película deja de interesar en el momento que Mesala muere (aiaiaiai…). Pues sí, amigos míos, existen dos formas de pesimismo único absolutamente perversos completamente diversos o no tanto: los idealistas resentidos como dijo alguien que sólo quiso fijarse en los mejores, y aquellos otros, entre los que me encuentro, los pesimistas que se forjan en los negros pozos del miedo, los que, vayan mejor o peor las cosas, tienen miedo, sólo tienen miedo, siempre miedo. Yo digo lo que dijo Kierkegaaaaard: lo seguro no es seguro, es horrible (jajaja).

    Ya ven, mi única pretensión es ser una señora tontuela y feliz con su escoba (o/y aspirador). De esas que poseen el don del silencio cauto. Que siempre agarran la taza del té con la mano derecha y el platillo con la izquierda, para no mancharse la falda. Que cuando no entienden una cosa se limitan a mirar, a escuchar y a callar, pero saben dotar a su rostro de una expresión neutral sólo iluminada por una mirada pensativa que sirve para todo. Por eso me operé, y me costó mis duros, y justo cuando me permitieron casarme mi novio ya me había dejado.

    Soy una señora dentro de un armario que si tuviera la desgracia de ser hombre y haber hecho la mili hubiera llegado a la conclusión, como Gila, de que el ejército es, fundamentalmente, una fuente de inspiración del absurdo, y en el cual el único papel digno es el de desertor. Como hizo mi padre. Desertar. Por eso lo encerraron en el penal del Dueso, en la provincia de Huesca.

   Me tiro sobre la piscina de mi cama a alimentar esta especie de mariconada (con perdón) que llamamos gripe y que no es más que un conjunto idiota de dolores musculares, cefaleas, muermos diversos, fatiga y apatía existencial. Sin fiebre, claro. Interrumpe mi soliloquio el clásico amigo inoportuno.

- ¿Vendrás al Ayuntamiento el día tal a la hora cual?
- ¿Mande?
- Sí hombre, hjfkjfwvfekjdsakj
- ¿Comor? No compren pa
- kjfeufakfdaS… MARRIAGE
- Ah, ya… Acabáramos… ¿te casas?
- Por fin…
- ¿Y por qué?
- ¡Porque me sale de los huevos! (se ha cabreado, lo percibo…)
- Y además porque me dan quince días de vacaciones, y además…
- Vale, vale, vale, con la primera razón me basta

    Cuelgo y Luis Eduardo Aute exclama "Mira que eres bocazas, que no se hace así". Son las 17,27 de la tarde de un perezoso día de febrero. Las hay que estaríamos tan bien calladitas….

    ¿Qué quieren que les diga? A veces Félix se pasa. Con los sabios ya pasa eso, se ponen a escribir y se les cruzan los cables. Y entonces se creen dioses del Olimpo. O de El PAÍS, vaya usted a saber.

    Pues va Félix de Azúa y dice: En sólo veinte años se ha producido una revolución mucho más eficaz que la soviética. Las mujeres han conquistado su soberanía sexual, política y laboral. Esta nueva soberanía las afecta a ellas, pero hace mucho más interesante la vida de millones de varones. Ahí tienen al señor Félix de Azúa (desertor de una Barcelona que en los años ochenta se amariconó de pujolismo y tonterías diversas). Ahí tienen a Félix, digo, arrimando el ascua a su sardina. A mí no me la des, Azúa del alma, que yo ya estoy harto de ser un Manolo

    de que cuando me haga el feminista me den jarabe de palo por hipócrita
    de perderme en los entresijos del lavaplatos y la sábanas bajeras.
    de que se me queme la cafetera
    de perderme el glamour de salir de la ducha con una toalla en forma de turbante, con los pies descalzos como los de una princesa
    de que mis actos de caballerosidad empiecen con un perfecto aparcamiento y acaben pagando la cuenta del restaurante o la discoteca
    de no poder excusar mi inestabilidad emocional, menstrualmente hablando
    de no ejercer mi potestad de escote de barco y amarre ordenándole al guaperas ese del Martini que me cambie la rueda pinchada
    de no poder asegurar desde la lejanía del baño que ya estoy lista y recrearme luego media hora larga con el rouge los labios
    de abrir el armario ropero y no poder exclamar, presa de ansiedad convulsiva: ¡no tengo nada qué ponerme!
    de quedar atrapado como un tonto ante la imagen de veintidós descerebrados corriendo tras una cosa redonda
    de que la tarjeta de crédito se me enfríe en el billetero
    de perderme cada verano ese gozoso sufrimiento, cuando me depilan el triángulo del biquini
    de mirarme al espejo y hacerme la foto del idiota
    de coger el teléfono, cruzar las piernas con elegancia, encender un cigarrillo entre mis uñas pintadas de marrón oscuro, dejando el tiempo a fuego lento y al maromo consumiéndose de morbo en el sofá
    de ir de compras y que no haya manera de oler un atisbo de orgasmo, ni siquiera en Purificación García

    Es verdad. Lo confieso. Estoy harto de ser un Manolo más. De que mi vida sea muy interesante (dice monseñor Azúa), precisamente porque las mujeres han conquistado su soberanía sexual (mira que eres…). Mamá, yo de mayor quiero ser una señora. Por ejemplo, como la de la foto.

    ¿Me entienden ustedes o se lo vuelvo a explicar?

Versión para imprimir


Otras Literaturas
autoretrato Carles Verdú
• Conversaciones
  por Ferran Jordà
  y Arturo Montfort
• Retratos
• Ilustraciones de   Cortázar
Libro de artista

Juegos y acertijos
Ambigrama
 Anagramas
 Sam Loyd
 Enigmas, acertijos y rompecabezas clásicos
 Ambigrama: De joc a joc
• Ambigramas
• Enlaces


Novedades
 Novedades editoriales
 Anhelo de vivir
 Textículos bestiales
• Materiales para una expedición
 Lo que queda del día
 El corazón de las tinieblas



Autores
George Steiner
Julio Cortazar
John Le Carré
Vladimir Nabokov
Umberto Eco
Lewis Carroll
Raymond Carver







Cronopios | Informes | Relatos | Poemas | Juegos | Otras Literaturas

diseño de páginas web
 diseño web | posicionamiento en buscadores | promoción web
 Patrocinio: interioristas barcelona
© Literatuya